Es un vegetal originario de los pa�ses de la cuenca oriental del Mediterr�neo, incluyendo las islas del Egeo y Chipre, y el norte de �frica, incluyendo Etiop�a.
La alcachofa ya era bien conocida desde la antig�edad por las cualidades organol�pticas de la cabeza (las primeras descripciones datan del historiador griego Teofrasto). El nombre actual "alcachofa", com�n en Espa�a, deriva del �rabe "harsciof".
La alcachofa es un producto t�pico del Mediterr�neo: Italia es uno de los principales fabricantes junto con Espa�a y Francia.
La alcachofa se introdujo en Europa en la Edad Media, cuando los �rabes lo llevaron desde el norte de �frica a Espa�a.
La planta, que alcanza hasta el metro y medio de altura, produce flores azul-violeta y frutos oblongos de gris-marr�n. La parte comestible de la planta es en realidad la flor y el n�cleo central, es el m�s buscado porque es m�s tierno.
En el momento de la compra, la alcachofa debe tener el tronco bien duro y recto, la punta bien cerrada y las hojas de un verde oscuro mezclado con violeta, carnosas y crujientes.
En cuanto a la limpieza de las alcachofas se comienza desde el tallo: si se va a utilizar en la preparaci�n, quitar la corteza externa y reducir a la mitad, o ir eliminado completamente de acuerdo con el uso que se le dar�.
Con respecto a las hojas, las exteriores, que son tambi�n los m�s duras, se eliminan por completo, arranc�ndolas desde la base, mientras que las del interior, m�s suaves y claras, se cortan en la parte superior, dejando intacta la parte inferior m�s clara.
En este punto, la alcachofa se puede cortar por la mitad o en trozos, teniendo la precauci�n de eliminar la pelusa interna; finalmente, se sumergen en una soluci�n acidulada (agua con jugo de lim�n) para evitar el ennegrecimiento.
Pueden conservarse en el refrigerador varios d�as, pero si se cocinan puede deteriorarse f�cilmente, por lo que se deben comer con rapidez.
Hay muchas maneras de conservarlas: en vinagre, en aceite, al natural o en escabeche y congelados.
La alcachofa, vegetal con alto valor nutricional, aporta muy pocas calor�as pero un contenido de hierro enorme. Tambi�n contiene sodio, potasio, calcio, f�sforo, vitaminas (A, B1, B2, C, PP), �cido m�lico, �cido c�trico, taninos y az�cares tambi�n permitidas para los diab�ticos.
Su verdadera ventaja es la cinarina, el ingrediente activo contenido en las hojas y el jugo de la planta, que promueve la diuresis y la secreci�n biliar, pero �cuidado! Este ingrediente activo se cancela con la cocci�n.
Se aconsejan para reducir el nivel de colesterol y triglic�ridos en la sangre, mejorar la funci�n del h�gado, ayudar al intestino perezoso y, estudios recientes ha demostrado que su acci�n fortalece el coraz�n, reduce la fragilidad capilar y su jugo da vitalidad y tono a la piel.
Debido al alto contenido de fibra no digerible y �cidos org�nicos puede irritar los intestinos de los ni�os, por lo que debe evitarse el consumo en menores de tres a�os de edad. No se recomienda su uso tampoco durante la lactancia ya que podr�a inhibir la producci�n de leche.
Valor nutricional por cada 100 gr.
Energ�a 50 kcal 220 kJ
Carbohidratos 10.51g
Az�cares 0.99g
Fibra alimentaria 5.4g
Grasas 0.34g
Prote�nas 2.89g
Tiamina (Vit. B1) 0.05 mg
Riboflavina (Vit. B2) 0.089 mg
Niacina (Vit. B3) 0.111 mg
�cido pantot�nico (B5) 0.24 mg
Vitamina B6 0.081 mg
�cido f�lico (Vit. B9) 89 μg
Vitamina C 7.4 mg
Calcio 21 mg
Hierro 0.61 mg
Magnesio 42 mg
Manganeso 0.225 mg
F�sforo 73 mg
Potasio 276 mg
Zinc 0.4 mg